¡Adiós chupete!

¡Hola familias!

Hoy hablaremos de un tema que suelo comentar mucho con  mamis y papis, así que los que me conocéis como “seño”, sabéis lo poquito que me gusta el chupete, en especial en el aula.

Como es normal hay niñ@s que los necesitan más y otros menos, y a eso también nos tenemos que adaptar en la escuela infantil. Tener el chupete en la boca, despierta el reflejo de succión de cuando eran más bebés. Un reflejo asociado al momento de alimentarse con mamá, lo que les genera endorfinas, hormona del bienestar…Y relaja el cerebro.

 Pero siempre digo que a pesar de ser un gran consuelo para los pequeños, según su edad, pueden ser perjudiciales.

  • El chupete y las tetinas en general tienden a deformar la boquita del niño/a. El paladar se hunde y se acentúan los colmillos. Se les ponen los colmillos como “draculitas”, seguro que os suena.
  • Con el chupete puesto hablan menos e incluso cogen malos hábitos a la hora de pronunciar
  • Comienzan a ASOCIAR el chupete con determinados momentos o rutinas, como por ejemplo: para dormir, cuando están muy cansados/as a última hora del día, después de una rabieta, etc.
  • Con esta edad dejan el chupete en cualquier sitio: dentro de cualquier juguete , en el suelo, en la comida del perro, debajo del sofá, etc. y de ahí, ya sabemos que se lo llevan a la boca sin pensarlo…

Consejos para decirle Adiós al chupete

La tarea no es nada sencilla, pero acabarás lográndolo. Consiste en poner en práctica algunas tácticas con las que decir adiós al chupe dejará de ser una tragedia.

 Hay que tener muy en cuenta el CUANDO. La mejor edad para que se olviden de él es entre los dos y tres años, el período en el que más avanzan en el lenguaje. Si se despiden de él antes, perfecto, pero no es necesario meterles prisa.

Aquí van algunos consejos útiles para su retirada:

  1. Aprovechar un cambio de hábitos. Cuando vayamos a pasar el fin de semana en casa de unos amigos en el campo o toque dormir con los titos o abuelos por primera vez podemos aprovechar para otro cambio de hábitos, el de pasar el día sin chupete, y ver qué tal funciona. Todo lo que suponga una novedad los mantiene tan distraídos que puede ser el momento perfecto para que se olviden de su compañero de fatigas.
  • Poco a poco. Aunque queramos que lo dejen de golpe, lograrlo es casi imposible.  Al fin y al cabo, el chupete ejerce la función de consuelo, y si de golpe le decimos que ya no va a poder usarlo más puede que ante la angustia de esa situación lo necesite más que nunca. Podemos empezar por decirle que como es un niño mayor ya no necesita el chupete durante el día, sólo durante la noche. Se trata de que vaya acostumbrándose a su nueva rutina sin chupete, pero con la seguridad de que cuando necesite calmarse tendrá la posibilidad de usarlo.
  • Firmeza con excepciones. No podemos olvidarnos de que es un niño que aún no tiene tanta madurez como los adultos, así que aunque tengamos decidido que debe dejar el chupete y cuando pregunte por él le pediremos que no lo use, el proceso puede tener alguna que otra excepción. Si no deja de llorar desconsoladamente porque ahora no podrá dormir con chupete, quizá es que aún no ha llegado el momento de retirárselo también por las noches. De momento tendremos que probar a pasar sin chupete sólo durante el día.
  • Hay que acompañar el proceso de cariño: los besos y abrazos, que siempre son bien recibidos, le harán sentir seguro.

Cuando ya lo tenga prácticamente conseguido, estamos listos/as para el siguiente y último paso.

Una buena idea es llevarles los chupetes a algún bebé que tengáis en la familia, de algún amigo… Y que vuestro hijo/a forme parte del momento de entregar los chupetes como un CAMPEÓN/A.

Intentad no abusar de la típica frase de eres “mayor” porque pueden sentirse agobiados al respecto.

Una vez que entregue los chupetes con vuestra ayuda, otra gran IDEA es que vuestro hijo/a reciba una SORPRESA de parte del bebé que ha recogido sus chupetes.

Es un intercambio muy bonito.

Esta sorpresa puede ser algún MUÑECO muy ESPECIAL que les acompañe para dormir, tal y como hacían antes los chupetes.

Formar parte del proceso de entregar los chupetes les ayuda a COMPRENDER lo que está sucediendo y evita los enfados en casa por la noche. Sólo les tendréis que recordar a quién los ha dejado y el por qué.

No es recomendable utilizar a los “Reyes Magos” ni a “Papá Noel” para que se lleven los chupetes a cambio de regalos. Es mejor respetar la función mágica de estos maravillosos personajes.

Tampoco recurráis a cosas abstractas como “las hadas de los chupetes” , “se lo han llevado los pájaros” , “se ha perdido” , etc. Porque no lo entienden y les genera confusión.

Os dejo aquí una canción muy marchosa que seguro que les encanta y les ayuda en el proceso. Espero que os guste y os sirva de ayuda, ¡un abrazo muy fuerte!