¿Cómo descubren “el mundo”?

¡Buenas familia! En esta entrada me gustaría hablaros de un aspecto importante en los primeros años de vida, “EL DESCUBRIMIENTO DEL MUNDO” para nuestros peques; y es que a diario nos asaltan dudas como, ¿Por qué se lleva todo a lo boca?, ¿Por qué quiere cogerlo todo?, ¿Por qué mi hij@ se mete cosas en la nariz?…

Cuando un bebé nace es “un lienzo en blanco sobre el que pintar”, a veces “pintamos” nosotros como adultos y otras muchas ell@s mismos con sus actos, con este símil quiero decir, que en el minuto cero que el niñ@ nace, no ha experimentado olores, sabores, texturas, sonidos o visión por él o ella mism@ y eso es algo tan único y maravilloso que debemos y deben aprovechar ell@s mism@s para que, de cada nueva sensación o experiencia, descubran algo.

De este modo las herramientas que tienen nuestr@s peques para explorar e ir descubriendo cada pincelada de nuestro mundo son los sentidos, por ello es importante que desde el nacimiento fomentemos el desarrollo de los mismos, ya que, en los primeros meses, el bebé se encuentra en una novedosa situación con infinidad de sensaciones que los adultos debemos enseñarles a manejar y gestionar.

A medida que van transcurriendo los primeros meses y años, l@s peques van desarrollando nuevas formas de explorar, y es ahí cuando obtenemos las respuestas a todas esas preguntas que exponía en la introducción, l@s niñ@s experimentan y descubren a través de sus manos, boca, nariz, oídos, ojos… es completamente normal (y bueno) que quieran llevarse objetos a todas esas partes del cuerpo y que deseen experimentar con ellos, ¿cómo huele?, ¿qué sabor tiene?, ¿está frío?, ¿cómo suena?… porque así aprenden por ell@s mism@s todas esas sensaciones exteroceptivas y es, por consiguiente, su forma de descubrir el mundo.

Con esto, no estoy refiriéndome a que les dejemos a su libre albedrío que se metan cosas en la boca, nariz, oídos, etc, pero sí que comprendamos que esa es la forma que ell@s tienen para investigar y experimentar nuevos conceptos y que nosotros como adultos somos los que debemos encauzar esas experiencias, es decir, debemos fomentar esas nuevas sensaciones para saciar la necesidad del peque de descubrimiento, ofrecerle nuevos sabores con variedad de alimentos, frutas, verduras, bebidas…, nuevas texturas con diferentes papeles, telas, materiales…, nuevos sonidos más fuertes, débiles, agudos, graves…, nuevos olores de flores, comidas, fragancias…, nuevas sensaciones de visión de más luz, penumbra, colores… y así poder participar en ese proceso tan bonito de descubrirles nuestro mundo.

Es un camino precioso que debemos aprovechar y vivir con ell@s porque incluso nosotr@s vamos a aprender millones de cosas de los peques, así que, por último, me gustaría daros un consejo, dejad que l@s niñ@s experimenten, se manchen la ropa, las manos, que toquen, que huelan, que vean, que oigan, que corran, que jueguen libremente, porque sólo así van vivir todo lo bonito que nos rodea.

Un saludo familia.