La pintura en los peques

Desde aproximadamente el año y medio l@s niñ@s se ven atraídos por la pintura con sus primeros “papel y lápiz”, esta edad es orientativa ya que, como siempre recordamos, cada niñ@ tiene su propio ritmo.

En estas primeras muestras de expresión l@s peques pueden ser ambidiestros y es poco a poco donde iremos observando su preferencia por una mano u otra o incluso que eso les marque y usen ambas manos en su vida adulta.

En el momento en que veamos al peque tener interés por los lápices, una de las mejores maneras por la que podemos optar es ofrecerle grandes trozos de papel (si es posible blanco) y ceras que sean adaptadas a su edad (de gran tamaño y más gorditas de lo normal, así les facilitaremos el trazo).

En estos primeros momentos el niño aprende a distinguir bien sus trazos, cuanto más amplio sea el mismo, mayor fuerza podrá ejercer y mejor control del lápiz.
Pintar en edades tempranas es una actividad muy beneficiosa, ya que mejora la motricidad fina del niño o niña, favorece la imaginación, creatividad y el peque evoluciona mentalmente al descubrir sus capacidades.

Esta técnica de expresión también sirve como método de relajación y desahogo, en el peque con su trazo exterioriza sus sentimientos.

Debemos animarles a pintar, pero sin llegar a caer en la reiteración u obligación, ya que esto puede crear apatía por la actividad.

Por último, cuando terminen su dibujo debemos mostrarnos interesados en ellos, haciéndoles ver que se valora su trabajo, dándole así la importancia que merecen para así reforzar su autoestima y que se sientan importantes y atendid@s.

Os ánimo a que probéis con vuestr@s peques, seguro que os sorprenderán.

Un saludo familia